Porque no me contestas mis cartas de amor
Supongo que no me amas como dices
Porque no me dices que me quieres cuando yo
Supongo que te ríes de mí a mis espaldas
Son trágicos eventos de pequeñeces
Que hacen parecer de mí y de ti un hombre
Pero qué si entre los dos tú eres el hombre y yo la mujer
Si al final lo que importa es que seamos uno.
Y si el amor con que pensabas en mi ayer
Existe tan sólo en los recuerdos fotográficos
No he de quedarme con los brazos cruzados
Esperando a que te canses de no quererme
Algún día, cuando me harte de esperar
Te preguntaré con toda sinceridad
Y aunque ya sé la respuesta
Un amor verdadero me enloquecerá
Y me enviará de nuevo al Averno
De las imágenes de tus caricias
Y de tener en mi pared tu fotografía
Por Mauricio Julián
jueves, 19 de mayo de 2011
martes, 17 de mayo de 2011
LA PETICIÓN
Cuando tú y yo nos hicimos nosotros
Cuando las luces dejaron de brillar
Por el refulgente estertor de tu cariño
Que si bien no miraba mis venas
Sabía matar todas y cada una de mis penas.
El día en que juntamos las manos
Y no sólo fue para saludarnos
Momento inoportuno quizá,
Pero de alguna manera bien recibido.
Mis dedos torpes danzaban en la mesa
Alrededor de tu mano inmóvil
Parecían no servir mis indirectas
Mis sonrisas furtivas y mis miradas a media asta
Ese día que figuraba en tu mente aceptarme,
Que antes de decirte a ti, tú
Me dijiste tú, lo que pensaba yo
Y sin pensar más en lo que pensaba
Dejé que el corazón hablara
Con la estructura cerebral de quien no entiende nada
Y te dijera corazón: no aguanto más,
Tu y yo, seamos uno, aunque no sea hasta la eternidad.
Por Mauricio Julián
Cuando las luces dejaron de brillar
Por el refulgente estertor de tu cariño
Que si bien no miraba mis venas
Sabía matar todas y cada una de mis penas.
El día en que juntamos las manos
Y no sólo fue para saludarnos
Momento inoportuno quizá,
Pero de alguna manera bien recibido.
Mis dedos torpes danzaban en la mesa
Alrededor de tu mano inmóvil
Parecían no servir mis indirectas
Mis sonrisas furtivas y mis miradas a media asta
Ese día que figuraba en tu mente aceptarme,
Que antes de decirte a ti, tú
Me dijiste tú, lo que pensaba yo
Y sin pensar más en lo que pensaba
Dejé que el corazón hablara
Con la estructura cerebral de quien no entiende nada
Y te dijera corazón: no aguanto más,
Tu y yo, seamos uno, aunque no sea hasta la eternidad.
Por Mauricio Julián
viernes, 13 de mayo de 2011
A MI MADRE
Palabras que no son palabras
Se dirigen a tu alrededor
En un espacio traslúcido
Donde no existe el olvido ni el dolor.
La concepción de una vida marchita
Sin tu presencia armoniosa y divina.
Es el fatal desconocimiento de tu existencia
De la alegría que regalas al mundo, con tu sonrisa.
Miles odas persiguen tus cantos
Que a besos expresas en amor, en llanto
Llanto de exaltación, de júbilo y felicidad
Que le da a las flores vivir a tu lado.
Miles momentos de ternura
Parecieran que hacen de ti una dura,
Persona que de tanto que ha dado
Necesita para sí, hacerse a un lado
Ser egoísta por unos días
Para recuperar toda la felicidad que provocas.
Pero no eres así, incansable, eternamente amorosa
Madre sin excusa, sólo con fines.
Reina de todos los delfines.
Lo que de palabras me faltan
De virtudes te sobran,
Que el amor y la dicha, nos reinen ahora
Hasta la eternidad que te espera
Pues el amor, cariño y bondad tan puros
Sólo son de personas eternas,
De almas sin velos, que caminan sin celos
Musa del viento que acaricia corazones
Eres tú, mi madre, de mis pasiones y mis dolores.
Que amor y alegría brindas al mundo
Que sin ti, muchos perderíamos rumbo.
Vereda de vida, que no persigue salida
Eres madre, eres hija, amante y amada.
Una delicia de vida, que nos inspira
Más que estas simples palabras,
que se pierden entre vitrinas.
Por Mauricio Julián
Se dirigen a tu alrededor
En un espacio traslúcido
Donde no existe el olvido ni el dolor.
La concepción de una vida marchita
Sin tu presencia armoniosa y divina.
Es el fatal desconocimiento de tu existencia
De la alegría que regalas al mundo, con tu sonrisa.
Miles odas persiguen tus cantos
Que a besos expresas en amor, en llanto
Llanto de exaltación, de júbilo y felicidad
Que le da a las flores vivir a tu lado.
Miles momentos de ternura
Parecieran que hacen de ti una dura,
Persona que de tanto que ha dado
Necesita para sí, hacerse a un lado
Ser egoísta por unos días
Para recuperar toda la felicidad que provocas.
Pero no eres así, incansable, eternamente amorosa
Madre sin excusa, sólo con fines.
Reina de todos los delfines.
Lo que de palabras me faltan
De virtudes te sobran,
Que el amor y la dicha, nos reinen ahora
Hasta la eternidad que te espera
Pues el amor, cariño y bondad tan puros
Sólo son de personas eternas,
De almas sin velos, que caminan sin celos
Musa del viento que acaricia corazones
Eres tú, mi madre, de mis pasiones y mis dolores.
Que amor y alegría brindas al mundo
Que sin ti, muchos perderíamos rumbo.
Vereda de vida, que no persigue salida
Eres madre, eres hija, amante y amada.
Una delicia de vida, que nos inspira
Más que estas simples palabras,
que se pierden entre vitrinas.
Por Mauricio Julián
viernes, 22 de abril de 2011
A MI FAMILIA
Una mano que levanta un balde,
Una boca cansada de tanto besar.
Un corazón satisfecho de querer
Y una mirada limpia, de dulzura eterna.
Un viernes por la mañana
Sin preocupaciones más que las propias
De un amor compartido, siempre expandido
Es más que una sonrisa sencilla,
Más que compartir el pan,
Y repartirnos juntos la comida
Una sartén que hierve la comida
Un periódico extendido sobre la mesa
Y un montón de reniegos que pretenden
El bien de todas las personas
Que forman esta familia.
Se convierte en un solo cariño
De palabras que nunca faltan
De abrazos que no se olvidan
Un amor compartido
Una visión de armonía
Muchos años por pasar
Y una misma familia.
Mauricio Julián
Una boca cansada de tanto besar.
Un corazón satisfecho de querer
Y una mirada limpia, de dulzura eterna.
Un viernes por la mañana
Sin preocupaciones más que las propias
De un amor compartido, siempre expandido
Es más que una sonrisa sencilla,
Más que compartir el pan,
Y repartirnos juntos la comida
Una sartén que hierve la comida
Un periódico extendido sobre la mesa
Y un montón de reniegos que pretenden
El bien de todas las personas
Que forman esta familia.
Se convierte en un solo cariño
De palabras que nunca faltan
De abrazos que no se olvidan
Un amor compartido
Una visión de armonía
Muchos años por pasar
Y una misma familia.
Mauricio Julián
martes, 12 de abril de 2011
MICROCUENTO DOS
Primero pensaba que querías destrozarme. Después empecé a aceptar que podías quererme; cuando empecé a imaginar que podrías amarme, apretaste mi mano, te fuiste de lado y quemaste mi corazón. Por eso siempre temo conocer gente nueva.
jueves, 7 de abril de 2011
MICROCUENTO UNO
Antes de escribir nada, quiero aventurarme a decir que ésta es la primera vez que publico un microcuento, si les gusta, díganme para seguirlos haciendo
Me encanta saber que estás del otro lado. Me encanta nuestra relación platónica en la que si existiera otro mundo yo estaría ahí a tu lado; pero somos dos imposibles, polos que por más que quieren abrazarse, están dando vueltas en el vacío. Por eso ya no te amo, sólo te miro. - Entonces él cerró la carta y la quemó, esperando que ella leyera sus letras, donde quiera que estuviera.
Por Mauricio Julián
Me encanta saber que estás del otro lado. Me encanta nuestra relación platónica en la que si existiera otro mundo yo estaría ahí a tu lado; pero somos dos imposibles, polos que por más que quieren abrazarse, están dando vueltas en el vacío. Por eso ya no te amo, sólo te miro. - Entonces él cerró la carta y la quemó, esperando que ella leyera sus letras, donde quiera que estuviera.
Por Mauricio Julián
martes, 5 de abril de 2011
MATRIMONIO FORZADO
Cuando el tiempo nos haga uno
Donde siempre sea lo mismo
Que repetimos todos los días
Y sin embargo sea diferente
El día en que me coloques en frente
Y no me veas con pasión, sino con cariño
El día en que lleguemos a la misma cama
Sin ganas de tocarnos, pero con una sonrisa.
El momento en que sea eterna la rutina
Pero que diario nos despida felices
Tú en mi cama y yo, del otro lado.
En el instante en que la costumbre
Nos diga que hemos vivido
Por fin, podré decir que no estaba enamorado
Y aún así, por los años, te he amado.
Por Mauricio Julián
Donde siempre sea lo mismo
Que repetimos todos los días
Y sin embargo sea diferente
El día en que me coloques en frente
Y no me veas con pasión, sino con cariño
El día en que lleguemos a la misma cama
Sin ganas de tocarnos, pero con una sonrisa.
El momento en que sea eterna la rutina
Pero que diario nos despida felices
Tú en mi cama y yo, del otro lado.
En el instante en que la costumbre
Nos diga que hemos vivido
Por fin, podré decir que no estaba enamorado
Y aún así, por los años, te he amado.
Por Mauricio Julián
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