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lunes, 18 de agosto de 2014

LA ORILLA


No me he muerto
Sólo me he ido por un rato 
viajé entre la bruma
y llegué al lugar desconocido

A la vuelta de la vida
donde la muerte es una llamada
el paso después del Orinoco

Viajar por el eje
ese camino inconcluso
la orilla que llora
que palpita con las olas.

Por ello te digo 
no me extrañes demasiado
que no me he muerto todavía
simplemente me he ido del otro lado

No regresaré
pero te espero aquí
a perdernos juntos
en el agua

y en la vida. 

viernes, 17 de febrero de 2012

EL ABUELO LO CUIDA

La noche ha de seguir
intranquilos los desvelos del velador
sin pensarlo evita los espejos
aunque detrás de él no haya calor.

El ruido impertinente de una madera
que de vieja por el recuerdo truena
una pastilla, una lámpara que se va
le hacen sin seguridad caminar.

Ya sea por convicción o destino
ésta es la labor que así le convino
acelerador de locura invisible
ante una vida que se ha de inventar.

Con los muertos comparte la noche,
vigilan sus pasos sin su permiso
es que el destino así lo quiso,
aquí se han de quedar, él y sus hijos.

Ahora tienen miedo a lo desconocido
sin conocer la leyenda que con ellos anda
crepita la tierra que de día toca
y regresa a sus deseos de vivo.

Con él, la pala en la boca
toma el asiento, un lugar fijo
donde eras antes se sentaba a guardar
el sueño de quien ahora ha de velar.

Comparece ante el día y el mal
el espíritu que aquí ha de rondar
junto al nocturno errante
sólo es un ancestro, que lo va acompañar.

Por Mauricio Julián

martes, 18 de enero de 2011

EL CICLISTA

Era una velocidad poco común,
Veía todo volando alrededor de mí,
Nada me acompañaba, más que el viento
y la música que emanaban mis llantas.

Esfuerzo físico hubo de haber,
entre una selva de asfalto
No hubo en mí querer,
que me aprisionara más,
que el sentimiento de ser libre,
sufriendo.

Perseguía sus ojos como si los tuviera en frente,
sabía que era hora de verla.
Quizá mis ánimos y mi aspecto
no serían los mismos,
pero grande es el sentimiento.

Gritos, rayos y explosiones me sacan del sueño,
alerta, crece mi estrés como un veneno
mis pupilas alteradas buscan una salida.
El estertor viene de todos lados.

Doy mi alma a fondo,
a fin de salvar mi cuerpo,
los pedales se han fundido a mis pies.
No puede quedar mucho tiempo.

Siento el sudor entre la espalda y el miedo
escucho uno que otro refregar de fierros;
carece de sentido una vida
en medio de una zona de guerra.

Estoy a punto de salir, creo que he escapado
siento un cuchillo en la nuca.
De ya, siento un líquido amado
y veo mi cuerpo caer indiscriminadamente,
se estira y rasga, sobre el asfalto.

Como si rodar por una ciudad llena de autos
fuera lo más preocupante
mi vida me dejaba, a medio viaje
y ni siquiera pude volver a ver tus ojos.

Qué importa ya lamentarse ahora,
Si ni para amar me quedan fuerzas.

Por Mauricio Julián

A todos los que se juegan la vida por un mundo mejor.
à M.

jueves, 30 de diciembre de 2010

LES FUNERAILLES AVEC LA BETE

Ahí va otro poema en francés, a degustar por quien quiera en franchute, ya enviaré uno en español.

Je veux juste te parler
t'observer sans reproche
t'écouter sans rien dire
Ce serait mon désir.

Savoir que tu es là
Même si rien ne nous attache,
je voudrais seulement te sentir
sans rien dire, sans rien dire.

Mais que le passé ne se surprenne pas,
si dans l'avenir que tu voyais
on était ensemble, on était là.

Et maintenant que je m'attache
je suis seul et tu es distante.
Maintes fois ai je caressé tes cheveux
j'ai promis que je t'aimas;
je mentais et tu me croyais.

On était jeunes, tu étais belle.
Dans ma différence tu voyais des ailes.
Je n'étais pas un ange,
tu étais belle.

Dans ta tombe je détruis,
notre jeune âge,
et ton beau visage.
Un temps perdu dans les ères
d'un monstre vieux
et d'une femme pleine de courage.


Par Mauricio J. Coronado

jueves, 9 de diciembre de 2010

UNA ODA SUBIDA DE TONO

No me enteré que tenías arrugas
no vi cuando salió la preocupación en tu cara
tampoco supe que eras tan vaga
eras una puta, y no me dijiste nada.

Caminabas de lado, contoneándote
no sabía si eran mis lentes
si tenías polio, o tenías un retraso
pero tus nalgas rebotaban de costa a costa

Como si vivieras un día en París
y otro en un catre
o en la luna del cielo
cuando está en cuarto menguante

Eres una puta agraciada
tanto, que no dejo de amarte
Se me pasó saber cuando te volviste aburrida
estaba muy ocupado dándote
mi corazón y mis días.

Y ya que lo pienso bien serías perra
porque de ser una puta,
bien lo dice la cultura popular
serías demasiado fácil

Y aunque hoy que me miro al espejo
sólo veo mi sepultura
sé que cuando me violaste con el cáncer
yo te cogía con dulzura

y a escondidas le conté a mi madre
que te amaba y no te dejaría ir.
Pero hoy en mi cama de hospital
sé que no tengo alternativa.
¡Nos vemos en otro lado, vida mía!

Por Mauricio J Coronado

miércoles, 8 de diciembre de 2010

AMOR DE UN SÓLO DÍA

Y no te extraño
porque escucho tu voz a diario
porque las penas son para olvidarse
y las alegrías para perpetrarse.

Aunque estés lejos, la memoria nos conecta
en una u otra situación tú te acuerdas de mí
antes de que yo piense en llamarte.

No extraño tu sonrisa
porque al lado de mi cama
está tu retrato que me la recuerda

A veces pienso en tus ojos
aunque una fotografía no podría
calcar el profundo estero de tu mirada.

Creo que te extraño cuando me acuesto
pero todavía está tu olor en mi almohada
entonces pienso otra vez en ti
antes de que te acuerdes tú de mí.

No importa que yo esté aquí
y tú allá donde digan que sea
del sueño del que nadie regresa,
siempre escucho tu voz
un rumor de que estuviste
desde mi cocina, hasta mi armario

Aunque haya sido un solo día.
pude llamarte al fin: 'esposa mía'.

Por Mauricio J Coronado